Ya ni me acuerdo de cuándo empecé a componer… Bueno, es mentira. Sí lo recuerdo, pero hace mucho tiempo.

El caso es que lo que empezó siendo algo académico (aquellas clases de música en la EGB…) descubrió una habilidad que con el tiempo se ha ido desarrollando insospechadamente.

No digo que sea especialmente hábil… porque no lo soy. Pero sí voy dándome cuenta de hasta qué punto disfruto con la música y, especialmente, con mi música.

Con el tiempo, pasé de hacer música bajo encargo (algún concursito, alguna necesidad concreta…) a que muchas de mis cosas giren alrededor de un pentagrama.

Ahora me veo con mucha más calma, con la intención de seguir componiendo, de buscar músicas allí donde pueda… e interpretarla lo mejor que sepa.